365 Días 365 Discos | Metallica – Hardwired… to Self-Destruct

Hoy en nuestra queridísima sección “365 Días 365 Discos”, toca hablar sobre el nuevo disco de Metallica: Hardwired… to Self-Destruct. Ochos largos años tuvieron que pasar para tener en mano un nuevo trabajo de la banda más polémica y controvertida del metal de las últimas dos décadas… Metallica. Con su anterior trabajo de estudio “Death Magnetic” (2008) la banda devolvió ligeramente las esperanzas al recuperar parte de su sonido clásico, con un disco bastante heavy y de compleja estructura el cual trató de resucitar a una leyenda pisoteada escarbando un poco en el baúl de los recuerdos sin lograr su objetivo plenamente. Y cuando parecía que la agonía se prolongaría hasta el 2017, tenemos disco nuevo casi terminando el año.

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Así que vamos a dejar el pasado atrás y comenzar a desgranar esta nueva obra bautizada como “Hardwired…to Self-Destruct.” Comenzando por la portada, de aburrido fondo blanco que tiene en primera plana un collage de las caras de sus miembros en plan “esquizofrénico” muy poco trabajada y que no transmite absolutamente nada, al menos para mi. El libreto interior muy en la línea de la portada, con cada hoja adornada con la mezcla de rostros y las respectivas letras, la verdad esperaba un poco más en la portada, pero dicen que lo que importa es la música….pues veamos.

Metallica: The Four Horsemen (House Of Vans – London 2016

James Hetfield ha recuperado mucha fuerza en su vocalización, marcando y prolongando  el final de las frases como en la época del Black Album y su papel rítmico ha encontrado la fuerza de antaño dando mayor robustez al disco. Lars Ulrich es quien más capturó mi atención, entregando un “performance” con mucha energía, demuestra una fuerza y técnica que no encontraba en él desde fines de los 80’s, haciendo que su instrumento se destaque por encima del resto. Kirk Hammett también da la sensación que encontró el feeling perdido en sus solos, si logran emocionarme mucho más que en los últimos 20 años, mientras tanto, Robert Trujillo allí está….un talento gigante desperdiciado desde el 2003, pero en este disco se hace notar muchísimo.

Algo que me sorprendió, fue que la banda presentó un vídeo-clip para cada una de las rolas del álbum dos días antes de su salida. Debo reconocer que la gran mayoría contó con una excelente producción y una trama de fondo más que interesante (Here Comes Revenge  y Murder One excelentes) y otros un poco ridículos o simplemente no iban en la misma dirección de Metallica.

La gran mayoría esperábamos un disco imponente y majestuoso y la realidad muestra algo un tanto diferente, aunque no malo. Es el disco que más suena a los reales METALLICA después de veinte años.

Uno de los puntos sobresaliente y que es gratificante escuchar se llama “Atlas, Rise!”. Esa rítmica, sólida como un yunque de hierro, un James que escupe furia desde su garganta, toda esa furia, esta muy presente en esta rola. Cambios de ritmos comandados por un trabajo más que sobresaliente en la batería, mientras Kirk deslumbra con sus solos. Metallica, Rise!!!

El espíritu de la muerte magnética vuelve a reaparecer con “Moth into Flame” en un excelente ejercicio de thrash metal explosivo. Riffs afilados y agresivos, enlazado con un estribillo muy melódico y coreable, mientras Lars mete doble bombo con su lengua afuera me alegra escucharlos sonar así. La base rítmica sigue siendo el plato fuerte.  Trujillo suena como un muro de sonido de fondo, Trujillo sin duda sabe como sorprender a sus fans.

Deciden cerrar el primer disco con la fenomenal“Halo on Fire”. Metiendo muchos cambios de ritmo, gran variedad de arreglos, excelentes solos y Hetfield volviendo a demostrar cómo llevar una sección rítmica  de forma contundente intercalando voces rudas y melódicas. Me gustó mucho el desempeño de Hammett en los solos alcanzando profundidad y feeling geniales. Corte complejo y de gran nivel técnico que me recordó mucho a su época de los 80,s, marcando el cierre a un muy buen primer capítulo.

Y seguimos viajando en el tiempo y como en las viejas épocas la banda se deja la pista más veloz para el final del disco. “Spit Out the Bone” es una potente pieza de Speed/Thrash donde Lars Ulrich  logra lucirse a gusto derrochando doble bombo acompañado a altas revoluciones por unas guitarras brutales. A estas alturas le permitieron a Robert Trujillo aparecer con un tímido y pequeño solo intercalado en la parte media del corte. Para mi, es de las mejores rolas de todo el disco, tiene toques de “My Apocalypse”.  Aun así cierran el segundo capítulo con la adrenalina al máximo, dejándome un muy buen sabor de boca y al menos muy satisfecho con este regreso.

“Hardwired…to Self-Destruct” es sin lugar a dudas lo mejor desde 1991, un disco que al menos a mí me transmite mucha energía, dándome la sensación que la banda disfrutó grabándolo y han puesto una cuota de pasión mayor que en sus últimas grabaciones. Un disco super recomendable, muy bien recibido por los fans (me incluyo), aunque siento que la banda puede dar un poco más. Con este disco estuvieron cerca, se disfruta mucho y posee un puñado de cortes realmente excelentes, pero no alcanzaron la cumbre en su totalidad.

¿Aún no lo escuchas? ¡dale play!

 

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