Black Sabbath – 13

 

A pesar de que este lanzamiento no corresponde a su décima tercera producción (de hecho se trata de su álbum número 19)  ni tampoco representa los años transcurridos (35 para ser exactos) desde que estuvieron juntos en una alineación los señores Osbourne, Iommi y Butler, en definitiva se trata de un álbum que logra encajar perfectamente en la secuencia de aquellas joyas sesenteras y setenteras que nos heredaron estos padres del Heavy Metal.

Con este disco, la banda no buscó acoplar su sonido a las nuevas tendencias, suena idéntico al álbum que habría precedido perfectamente el “Never Say Die” de 1978. En pocas palabras: Escuchar “13” nos remonta a aquellos años donde Black Sabbath reinaba con toda su parafernalia, excentricidad y derroche de talento.

Para infortunio de la historia, en ésta reunión de Black Sabbath sólo pudo concretarse el 75% de la alineación original, ya que Bill Ward no logró llegar a un acuerdo en la disputa contractual con los representantes de la banda. Sin embargo, toda la responsabilidad por que este “13” sonara en la batería al viejo Sabbath, corrió a cargo del experimentado Brad Wilk (Rage Against the Machine, ex Audioslave), el cual cabe destacar que hizo un trabajo sumamente impecable (incluso me atrevo a decir que Ward no hubiese logrado darle el sonido que posee “13” en cuanto a percusión se refiere).

“End Of The Beginning”. Elegido como el primer track de “13”, no cabe duda que esta rola marca el ritmo del cual está impregnado el álbum. Secuencias lentas, depresivas incluso, letras que invitan a pensar, cambios poderosos e inesperados ambientalizados por los riffs patentados por “Lord of the Riffs” (Tony). Un tema con duración de más de 8 minutos, en el cual Iommi nos regala un solo magistral.

“God Is Dead?”. El sencillo que todos conocimos y nos hizo emocionarnos durante el mes de mayo, haciendo cada vez más difícil contener la paciencia por escuchar el álbum entero. Musicalmente, God is Dead? es una obra maestra de principio a fin. Al inicio, un arpegio estimulante con tintes oscuros que se incrusta inevitablemente en nuestra mente, seguido de unos poderosos riffs de entrada, para de nueva cuenta volver al arpegio persistente a lo largo de la canción. A la par, Ozzy nos parafrasea los versos que resultan de aquellas pesquizas que todos en algún momento nos hemos cuestionado: ¿Realmente Dios está muerto, o vive como lo dicen las Sagradas Escrituras y sus compinches? En resumidas cuentas, la eterna lucha del bien y el mal en nuestras retorcidas mentes. El preludio y el coro están impregnados de poderío que sólo las guitarras de Tony pueden lograr.

“Loner”. Tema que posee un sabor muy setentero, con una base muy sólida de riff. Es en esta canción donde Ozzy desgarra más su voz. Existen dos solos, aunque el segundo es el que demuestra lo mejor de Tony. Tiene tintes muy blueseros con el sello distintivo de Iommi, el cual le pone fin a la rola.

“Zeitgeist”. Se trata de una balada con tintes blues que nos remonta a la psicodelia de “Planet Caravan” del Paranoid, donde el universo y las condiciones humanas convergen. Un tema que arranca con una carcajada maquiavélica de Ozzy, seguida de guitarras acústicas y de fondo el resonar de instrumentos de percusión. Perfecta para el viaje y no precisamente en medio de transporte…

“Age of Reason“. Un tema que sin duda, es de los mejores del album. Tony Iommi y Brad Wilk hacen un trabajo estupendo de acoplo entre guitarras y batería. En definitiva, un regreso a las raíces de Sabbath.

“Live Forever”. ¡Una joya de canción!, Basta escucharla un par de segundos para saber que se trata de Black Sabbath. Posee todo el sello distintivo de su sonido: tonos medios, riffs melódicos y pegajosos, bajo poderoso que empata la batería de acompañamiento y abusiva del ride. Liricamente, Ozzy nos revela que no quiere vivir para siempre, pero tampoco esta entre sus planes inmediatos morir… La dualidad de la vida y muerte hecha canción.

“Damaged Soul”. ¡Rolota! Volvemos a los ritmos lentos, blueseros con sabor a Hendrix.¡Y que decir de los exquisitos solos en manos de Tony!, No cabe duda que el blues y el jazz marcaron su vida y lo demuestra en este tema en particular.  Por lo que respecta a la letra es simplemente fabulosa: la vida en pecado, resignación y aceptación del mal en nuestro acontecer diario. Al final, perdemos la pelea entre el Bien y el Mal.

“Dear Father”. Y como todo lo bueno termina en un cierto momento, éste track anuncia el final del “13”, por lo menos es su versión estándar. Se trata de otro tema repleto de sonidos con el sello Sabbath, aunado a los elementos de blues tan característicos de su sonido. Resulta un tema un tanto oscuro, música y líricamente. Justo en el desenlace de la canción, la lluvia cayendo, el sonar de las campanas y los truenos de fondo recrean el ambiente perfecto para cerrar una historia aterrante.

RESUMEN

Aunque para algunos quizá no aporte nada nuevo, el puro placer auditivo de escuchar a los legendarios Black Sabbath vale oro puro; Con “13”, Black Sabbath resurge de las cenizas para delicia de todos los amantes de su música.

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